Elon Musk es uno de los empresarios más exitosos y millonarios en la actualidad. Sin embargo, es caracterizado por sus mensajes generalmente con doble sentido, y han ocurrido bastantes comentarios o posturas relacionados hacia él. Un ejemplo de ello es su actitud en contra de la comunidad LGBT+ provocando una serie de despidos con personajes claves de la comunidad en su compañía Tesla, o la intención de su hijo de querer contar lazos con su padre, cambiando su apellido y género; asimismo, ha sido reprochado por difundir información incorrecta acerca de la pandemia de COVID-19, y otras más.
Su tema polémico principal es la compra de Twitter, una red social mundialmente famosa caracterizada por la difusión de mensajes breves sobre un tema actual.
Todo comienza cuando Musk empieza a invertir en acciones el 31 de enero de 2022. Posteriormente, el 4 de abril anuncia que es el mayor accionista en Twitter contando con el 9.2% de participaciones en la empresa. El día siguiente, fue invitado a unirse a la junta directiva, a lo cual, accedió, aunque, tres días antes los miembros de esta junta habían expresado una inquietud por impactos desventajosos en los accionistas. Musk quería ir por más acciones, sin embargo, la junta lo había negado y había limitado hablar públicamente sobre la empresa. Para el 11 de abril de 2022, Musk renuncia ser parte de la junta, además de expresar su sentimiento de privatizar la empresa.
Para el 14 de abril, el empresario declara su intención de comprar Twitter ofreciendo una cantidad de $44 mil millones de dólares en una oferta instantánea. Para el 25 de abril, la oferta ya estaba aceptada después de que la junta lo habría pensado, argumentó en Twitter que colocaría mayor libertad de expresión, ante todo.
En los próximos meses, el valor de la compañía decae, así como sus acciones, empezando a que los analistas se preguntaran si Musk en realidad había pagado de más por Twitter. Y ahí es donde Musk formula una pregunta: ¿cuántas cuentas son reales? Anteriormente se había quejado sobre la cantidad de robots (bots) o cuentas falsas en la aplicación. Inmediatamente de que los ejecutivos aceptarán la oferta, él había instado demasiadas veces que le proporcionaran datos sobre cuántos usuarios eran reales, compartiendo una cifra de que menos del 5% de los usuarios activos, escogidos por cuentas al azar, eran bots. Ya enfurecido, el CEO de entonces, explico como habían alcanzado esa cifra, aunque, Musk responde con un emoji de excremento.
El trato empezaba a destruirse, y para el 8 de julio, el empresario anuncia su retirada del acuerdo, pero, Twitter lo rechaza, replicando porque la compañía era legalmente vinculante y deshacer el acuerdo no era opción. En la corte de Delaware, con abogados costosos de ambas partes, el 17 de octubre, se decidiría si Musk se vería obligado a comprar la compañía, de nuevo argumentando acerca de las cuentas falsas. Aunque, en un suceso inesperado, Musk acepta de nuevo la oferta, anunciando que estaba de vuelta. Diciendo "Comprar Twitter es un acelerador para crear X, la aplicación para todo".
Musk tenía hasta las 5pm (hora de California) del 28 de octubre para reunir todo el dinero, con ayuda de sus amigos millonarios y los bancos aportaran una gran cantidad, el resto de parte de sus acciones de Tesla. Finalmente, el trato había terminado, privatizando la compañía (ya no se puede invertir en ella).
Para muchos esta compra podría ser importante para el resurgimiento de una red social, ya que, un hombre influyente con grandes “ideales” logre cumplir con sus expectativas deseadas. Sin embargo, esta compra podría definir el futuro de la libertad de expresión en muchos sentidos, para comenzar, uno de ellos sería Twitter: se ha visto cada vez menos moderación con temas que causen cierta disputa, como anteriormente comentaba de la comunidad LGBT+; la suspensión de Kanye West (rapero estadounidense) por hablar en contra de Musk; el regreso de Donald Trump a la red social después de su censura de lo ocurrido por sus comentarios acerca del COVID-19 y la invasión del Congreso de E.U. en 2021; o la tortura que están sufriendo actualmente sus empleados, horas extra de trabajo y la instalación de dormitorios dentro de las oficinas de Twitter. En mi punto de vista, es una completa insensatez por parte de este magnate, debido a que esto difícilmente ocurría anteriormente en la compañía.
Asimismo, veo un gran peligro, al anunciar su aplicación todo en uno donde ofrecerá funciones para su uso cotidiano, como el caso de WeChat, una red social bastante popular en China por su utilidad, aunque sería un gran monopolio y dañaría a las startups o las otras empresas con usos relacionados, además de concentrar todo el poder en una sola corporación (Microsoft fue acusada en la década de los 90 e inicios de siglo, por concentrar el dominio en computadores, escritura digital de documentos y los navegadores web), esto podría afectar a nuestra sociedad al ser un intento de manipular por la poderosa influencia de Elon Musk, para ejemplificar, la compra de Twitter: primero, compra acciones desmesuradamente; segundo, acepta y rechaza a la junta; tercero, anuncia su intento de compra; cuarto, rechaza la compra; quinto, va a juicio; sexto, compra a Twitter. Es un proceso muy largo e innecesario.
Al igual, Musk anuncia que esto es un intento de salvaguardar a la humanidad, pero yo veo todo lo contrario, toda la polémica que arrastra hasta sus días, y no por ello, deja de ser un visionario que puede evolucionarnos como una mejor sociedad, sin embargo, esta presentado actitudes que no están a su rango, y una baja aceptación hacia las minorías como la LGBT+.
Observa más allá de lo que puedes hacer con Margaritos. Con +PLUS tienes tus contenidos favoritos a tu disposición.





.png)
